A menudo escuchamos en las ofertas con las que los bancos y cajas tratan de atraer nuevos clientes jugosos porcentajes TAE. Por ejemplo, la Cuenta Naranja de ING Direct ofrece a nuevos clientes la posiblidad de disfrutar durante los primeros cuatro meses de una rentabilidad del 3,5% TAE. Pero, ¿qué es exactamente el TAE?
El TAE es la Tasa Anual Equivalente, y no es más que una referencia orientativa del coste o rendimiento efectivo de un producto financiero. Tiene la ventaja de que ofrece, además del tipo de interés nominal, los gastos y las comisiones bancarias. Es decir, da una idea clara de lo que va a recibir un cliente por dejar su dinero a una entidad financiera. ¿En qué beneficia a estas entidades incorporar el TAE en sus ofertas, si el tipo de interés nominal les sería de mayor ayuda (de cara a un mayor actractivo en la oferta) para atraer clientes? Seguramente en nada, pero esta referencia es obligatoria en España tanto en la documentación como en la publicidad.